“Tu puedes conseguir un fresno de leyenda”
En hora buena! Las semillas que te han regalado pertenecen al fresno (Fraxinus angustifolia) una especie autóctona de la Península Ibérica que vive en suelos sueltos, frescos y profundos, próximos a ríos y valles con agua freática cercana. Sus semillas se deben conservar en un sitio fresco y con humedad hasta que se siembren, lo que debe hacerse directamente en la tierra, bajo una capa de un centímetro de espesor. Para que germinen necesitan de un previo de 15 días en frío con humedad, seguido de temperaturas suaves.
NO OLVIDES QUE ES UN SER VIVO ¡CUIDALAS!
Desde la antigüedad el fresno ha sido considerado el árbol cósmico por excelencia. Para los pueblos nórdicos era el árbol del mundo que presidía la creación. Cuenta la leyenda que Odín, dios nórdico de la guerra, grabó en una lanza, hecha con madera del Fresno del Mundo, las leyes con las que poder reinar sobre los demás dioses, los gigantes y los seres humanos. A partir de ahí ocurrió el cataclismo de los dioses y del propio Odín. Solo el Fresno del Mundo sobrevivió a la tragedia.
En nuestra geografía hay muchos y grandes fresnos con una leyenda tras de sí como el Fresno de la Reguera (Madrid), sobre el que existía la tradición de grabar cruces en su corteza o el Fresno de Santa Leonor (Avila) el fresno de mayor grosor de todo el territorio español.
Para mayor información sobre otros árboles de leyenda puedes consultar www.leyendasvivas.com y los libros ARBOLES, LEYENDAS VIVAS VOL I y VOL II
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